funlibre

Ir a FUNLIBRE

 

Ir a La Red Latinoamericana

Centro de Documentación Virtual en Recreación, Tiempo Libre y Ocio

 

Ir a la Red Nacional de Recreación

Servicio de la Fundación Colombiana de Tiempo Libre y Recreación

Fundación Latinoamericana de Tiempo Libre y Recreación - FUNLIBRE Costa Rica

 

 

 

Documento:

EL ANÁLISIS DE COMPETENCIAS EN
LA FORMULACIÓN DE PROGRAMAS DE RECREACIÓN

Autor:

NISME YURANI PINEDA B.

Centro de Estudios en Recreación y Tiempo Libre de FUNLIBRE

Origen:

II Simposio Nacional de Investigación y Formación en Recreación.
Vicepresidencia de la República / Coldeportes / FUNLIBRE
27 al 29 de Septiembre de 2001. Bogotá, D.C., Colombia.

 

 

 

 

×  Ir a Centro de Documentación

 

Ú   Uso apropiado
del Documento

 

Ø Ponencias del Simposio

 


Ponencia

 

 

1.      ANTECEDENTES INSTITUCIONALES

 

El Centro de Estudios en Recreación, Tiempo Libre y Pedagogía Lúdica CERLIBRE – de FUNLIBRE, es la instancia de la Fundación encargada de la orientación y generación de los lineamientos para abordar los procesos pedagógicos y de formación para los planes y programas que se abordan a nivel institucional en particular, y para el sector de la recreación en general.

 

Desde su inicio,  la Fundación ha propendido por el posicionamiento  de la recreación como una opción no sólo profesional o laboral, sino además ha promovido que pueda ser considerada  como un proyecto de vida integral,  para todas aquellas personas interesadas y con vocación para aportar al sector, y recibir de éste retribuciones profesionales, laborales, económicas, personales  y afectivas, por mencionar tan solo algunas.

 

En este sentido, la apuesta más grande que desde Funlibre  hemos  hecho, es crear en un esfuerzo conjunto con distintas instituciones, las condiciones por medio de las cuales, ese posicionamiento de la recreación a nivel nacional, se realice por la vía de la cualificación del talento humano que trabaja en  y para el sector, de tal manera que la vivencia recreativa de los colombianos cuente con  las condiciones de calidad que hagan real la generación de ambientes ricos y potenciadores para  quienes participan en los programas recreativos,  independientemente de su condición social, cultural, ó estadio de desarrollo.

 

De esta manera, el quehacer de Funlibre en el área de la educación formal y no formal, ha estado orientado a posicionarse como formadora del talento humano del sector de la recreación y a cualificar a los mismos en conocimientos, habilidades y actitudes que conduzcan al mejoramiento y sostenimiento de la calidad de la vivencia que se hace posible a través de los programas y servicios recreativos.

 

En este orden de ideas, hemos buscado “aportar” a las instituciones del sector talento humano competente para la gestión, formulación, operación y evaluación de los programas, sustentado en un marco ético y humanista del quehacer en el área.

 

Bajo este objetivo, CERLIBRE, obtuvo la licencia de iniciación de labores según la Resolución 5630 del 26 de Diciembre de 1994 expedida por la Secretaría de Educación de Bogotá. Desde entonces, hemos venido formando talento humano en las áreas de Tiempo Libre, animación sociocultural, formación de líderes y formación específica en el sector de la recreación en el nivel de educación no formal.

 

El avance en el estudio de los desarrollos curriculares en el sector, nos han permitido que en un trabajo mancomunado con otras instituciones, hayamos ampliado la oferta de servicios educativos, en la perspectiva de abrir espacios de formación en los distintos niveles educativos, de tal suerte que cualquier persona interesada en una proyección profesional en el área, cuente con más ofertas para cualificar su perfil y lograr un mejor posicionamiento  tanto al interior del sector como frente a otras profesiones o disciplinas.

 

De esta manera, en la actualidad contamos con programas en convenio en el nivel técnico profesional  como de especialización, en cuya formulación han participado profesionales de diferentes disciplinas, y con el firme propósito de que en un tiempo próximo podamos estar abriendo espacios de formación avanzada en los campos de maestrías   y doctorados.

 

Estamos convencidos que la formación del recurso humano que trabaja en el sector y sus áreas afines, debe orientarse por unos procesos juiciosos de análisis crítico  y permanente de los desarrollos teóricos y metodológicos, que tanto a nivel nacional e internacional se han realizado, de tal manera que su adaptación responda a las necesidades  de las poblaciones y del sector en general, pero también pensando y proyectando el impacto de las mismas sobre quienes serán los beneficiarios de sus acciones.

 

Desde esta perspectiva, hemos querido compartir con ustedes algunas de las experiencias que hemos tenido en la formulación de programas de formación para el sector, circunscribiéndola al área de la educación no formal, más con el ánimo de mostrar cómo los procesos de conceptualización teórica y metodológica en el campo de la formulación curricular, pueden operacionalizarse en planes de formación que parten de campos de formación específicos para el sector, y que se encuentran mediadas por las estrategias establecidas en el Plan Nacional de Recreación[1], así como desde una mirada a  la recreación como sistema, de lo cual hablaré más adelante.

 

2.      EL ENFOQUE: EL ESTUDIO DE LAS COMPETENCIAS EN RECREACIÓN 

 

Pensar en los procesos de formación para el sector de la recreación, significa partir de la pregunta de cómo se piensa al ser humano. En este sentido, toda propuesta curricular lleva implícita una visión de hombre, de persona, en otras palabras y tal como lo afirma Roldán[2]:

 

 “el currículo es la expresión de un proyecto humano, en la medida  en que posibilita a los sujetos abrirse al encuentro de nuevos horizontes  en donde pueden reafirmarse como personas y a la vez participar en la formación de un sentir propio del grupo social, en coherencia con los postulados del proyecto histórico cultural del país, que se apoya principalmente en  los criterios de  la democracia participativa, en la búsqueda de un desarrollo sostenible, sustentable y sostenido  y en la responsabilidad solidaria.” Pág. 11

 

Desde esta definición del currículo, los programas de formación que diseñamos para el sector parten del reconocimiento de la cultura del entorno global e inmediato de los contextos en los que se implementarán, en tanto el conjunto de signos y significados que circulan por los imaginarios colectivos, en cuya diversidad son  los que permiten la construcción de valores, conceptos y la estimulación de pensamientos críticos y creativos.  

 

Por ello consideramos que el ejercicio de formulación de programas de formación para el sector es un asunto ético, es decir, es algo que trasciende los límites de la simple formación en conocimientos y habilidades,  para convertirse en mediadora de procesos reflexivos que permitan a las personas cuestionar y comprender el papel que como facilitadoras de procesos de desarrollo  social y humano,  se juegan en su quehacer profesional o laboral, en el sentido de que el rol en la interacción social, plantea una exigencia alta en cuanto a ser modelo y sujeto facilitador de la formación social.

 

De esta manera, partimos del supuesto de la responsabilidad social y ética de las personas que trabajan en el sector, en la perspectiva de fortalecer los proceso de re – creación y re - significación de los  ambientes y entornos naturales de las personas, por medio del diseño de actividades, programas, planes y ambientes en los cuales la recreación sea realmente un medio para la generación de posturas críticas y autoreflexivas de la realidad social en la que se vive.

 

Partimos entonces del convencimiento que la calidad de los programas  y servicios en recreación dependen de manera directa y fundamental de la calidad de las personas que los hacen posibles, para lo cual se hace indispensable una preparación y actualización permanente que conduzca a la renovación de conceptos, metodología y prácticas que estén acordes con las  demandas del medio y por lo tanto de las necesidades de los beneficiarios directos de los programas.

 

De esta manera se entiende que,  al estar inmersa dentro de un contexto social, la recreación está sujeta a las influencias de factores como el ideológico, el político, económico y el social que la sujetan a transformaciones de ese entorno y en el cual ella puede actuar como un agente mediador del desarrollo, en pro de unas mejores condiciones de vida y de bienestar a través de la satisfacción de necesidades existenciales básicas del hombre.

 

Es desde esta perspectiva que la recreación como un sistema complejo mediado por los elementos culturales, se juega un papel determinante al momento de la planeación de  programas de formación en el sector, pues debemos atender a esa multiplicidad de factores que hacen que los programas,  adquieran unas características singulares por el contexto social e histórico de los participantes.

 

De allí que el proceso de planeación curricular deba estar orientado por una reflexión pedagógica que constantemente indague por el sentido de esas prácticas educativas, los fines que persigue, los medios y dispositivos que empleará para la puesta en marcha de los planes de estudio, de los sistemas de evaluación que empleará y de la interpretación de los resultados que se obtengan durante y al final del programa.

 

Como práctica educativa, la recreación tiene la capacidad de intervenir sobre las formas de ver, de interpretar y de orientar las prácticas sociales de los participantes en su contextos mediatos e inmediatos de vida, con un concepto ético- político transformador, en el sentido en que Ramírez [3] lo refiere. 

 

 Al respecto los ejercicios que realizamos desde la Fundación, indagan por los contextos inmediatos de las personas que participarán en los programas, nos preguntamos quiénes son, en donde viven, cuáles son las condiciones económicas a las que están sujetos, cuál es la situación social por la que atraviesan, con qué saberes cuentan desde su experiencia o desde la formación en otros disciplinas u oficios, qué recursos individuales,  comunitarios, ambientales tienen, cuáles son sus expectativas y sus proyectos de vida,  de tal manera que en una combinación sinérgica entre estos y nuestros saberes,  podamos estructurar planes de formación que les abran posibilidades de cambio y de transformación por medio de la lúdica, el juego y  la recreación.

 

Esto nos permite contar con currículos flexibles, en la medida en que estamos atentos a lo que se produce durante la puesta en marcha  de los programa, de tal forma que esas dinámicas que generan en el proceso  pedagógico, sirvan tanto para la realización de los  ajustes necesarios, como para la retroalimentación en relación con el manejo metodológico y conceptual en el que éstos se sustentan. 

 

Para nosotros es claro que si bien la recreación no puede magnificarse en el sentido de poder intervenir de manera contundente  sobre todas las variables que nos afectan como personas inmersas en un contexto particular, sí sabemos que como acto educativo no es neutral y que de hecho tiene una intencionalidad,  bien para mantener estructuras sociales o bien para intentar cuestionarlas desde la vivencia de los participantes.

 

Con base en estos orientadores, la planeación curricular que adelantamos para todos los programas, incorpora procesos básicos tales como:

 

·         El reconocimiento de las necesidades de formación en el entorno: al respecto podemos señalar que un primer punto de partida lo constituyen los diagnósticos que se han realizado para el sector en los últimos años, para observar las tendencias regionales y locales que se muestran en los mismos, lo que hace  por una parte que los procesos que hemos adelantado en una validación conjunta para el sector se reviertan en insumos reales de referencia para la planeación, y por otra a generación de propuestas para la atención a esas  de esas necesidades detectadas.

 

De la misma manera, el proceso de planeación se complementa con una aproximación más puntual a las necesidades:  a) institucionales: en el sentido de fortalecer la capacidad de oferta de servicios cualificados del talento humano con el que cuentan las instituciones interesadas en los programas; b) de los participantes o estudiantes del programa, en término de los perfiles exigidos por sus roles y de sus expectativas; y c) de las poblaciones beneficiarias de las acciones recreativas que se originan como producto del desarrollo de las competencias de dichos proceso de formación.

·         La estructuración del plan curricular con base en los anteriores resultados

·         La operacionalización de la propuesta curricular en un plan de estudios coherente y basado en el desarrollo de competencias en tres dimensiones: el ser, el saber y saber hacer.

·         La puesta en marcha de ese curriculo

·         La medición de logros a través de un sistema de evaluación integral  e integrado.

 

Este procedimiento es genérico para la formulación programas de formación para cualquier disciplina; lo que hacemos en la Fundación es caracterizarlo a partir del análisis de las  competencias requeridas de manera específica para el talento humano que trabaja en el sector, en las cuales aparecen unas amplias posibilidades para su manejo, pero todas convergen en relación a la misión social que se persigue.

 

Tal como lo anota Boyatzis, las competencias pueden consistir en motivos, rasgos de carácter, conceptos de uno mismo, actitudes, valores, contenidos de conocimientos, o capacidades cognoscitivas o de conducta:  cualquier característica individual que pueda medirse de un modo fiable, y que se pueda demostrar que diferencia de una manera significativa entre los trabajadores que mantienen un desempeño excelente de los adecuados.

 

De esta manera, las competencias se definen como aquellos conocimientos, (incluida la capacidad de comprensión y aplicación), habilidades y actitudes que tanto el profesional como el no profesional de la recreación ha de tener. En este orden de ideas es claro que no basta con la simple descripción de las tareas  que debe realizar una persona, el proceso de definición debe responder a  una observación integral y global del conjunto de características actitudinales , comportamentales y cognoscitivas que se quieren desarrollar.

 

La construcción de un modelo de competencias exige un nivel de análisis alto en términos de lo que el logro de determinados resultados requiere, por ello se sugiere un juicioso proceso de observación y rigurosidad debido a que las competencias deben tener criterios de calidad  aplicables a ellas y ser relativamente discretas para obtener información confiable[4].

 

Como se puede apreciar, la formulación de competencias  supera los procedimientos tradicionales de descripción de las funciones y requerimiento de los mismos,  y ante todo requiere de la operacionalización de los resultados esperados y de la construcción de indicadores que permitan a las organizaciones adaptarse a los cambios del entorno interno y externo[5].

 

Es en este sentido en el que la diversidad de las manifestaciones culturales, permite el establecimiento de diferencias que conforman la especificidad del “hacer”, de la importancia del “ser” y de las necesidades particulares del “saber”, dimensiones sobre las que trabajan las propuestas curriculares de la Fundación, con el fin de abordar de manera integral la formación del talento humano del sector.

 

Las categorías de competencias en estas tres dimensiones, se traducen en áreas de formación o temáticas, las cuales a su vez responden a las diferentes variables  consideradas en la recreación como sistema. En general, la teoría curricular existente ha identificado los campos de formación en recreación que se muestran en el Cuadro 1, los cuales son nuestro punto de referencia para el diseño de los  programas, que cruzadas con los sectores de la recreación, áreas de efectividad y las categorías de competencias, posibilitan la oferta de servicios educativos de una manera pertinente. 

 

Desde esta mirada hemos venido adelantando los procesos para el diseño curricular de los programas que ofrecemos en los distintos niveles de formación, de tal manera que más que un instrumento de programación, este diseño se nos ha convertido en un enfoque a partir del cual se hace la programación, y por lo tanto orienta la forma de operativizar su intencionalidad, es decir de saber qué queremos lograr, el cómo lo hacemos y el por qué y para qué de los programas, manteniendo  el marco axiológico que atraviesan también  intencionalmente dichos procesos.

 

De allí  que frente a cada nueva propuesta sentimos que es un nuevo ejercicio de armado, en el sentido en que cada paso del proceso es una ficha que debe encajar adecuada y perfectamente con  las otras.

Así por ejemplo,  para un diplomado en pedagogía lúdica dirigido a madres comunitarias de la región del Putumayo, realizamos todo un proceso de concertación con las instituciones participantes (en este caso Comfamiliar del Putumayo y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar), que partió del reconocimiento de los diagnósticos locales, las necesidades de las instituciones, el análisis de los perfiles de las madres comunitarias, los objetivos del programa y su impacto sobre los procesos de desarrollo integral de la niñez, por mencionar tan solo algunos.

 

Cuadro 1.  Campos de formación en recreación

Campo de formación

Orientación

Fundamentos de la recreación

Comprende el cuerpo de conocimientos relacionados con los fundamentos de la recreación, el ocio, el tiempo libre, los sectores de la recreación y os ámbitos de aplicación, beneficios de la recreación, pedagogía lúdica y juego.

Fundamentos de política

Relacionado con el marco político y el entorno en el que se da la recreación. Considera el conocimiento relacionado con la formulación  y definición de política pública, el análisis histórico de la recreación desde los planes de desarrollo vigentes y plan nacional de recreación

Diagnósticos sociales y en recreación

Se orienta hacia el desarrollo de conocimientos y habilidades en el  análisis de diagnósticos sociales y sus implicaciones para la recreación.

Administración y gerencia

Enfasis en la formulación y ejecución de planes de desarrollo y sistemas organizacionales en relación con los sistemas que componen una organización  y sus dinámicas internas. 

Mercadeo de servicios en recreación

Orientado al desarrollo de competencias en el diseño y oferta de sistemas de mercadeo específicos para el sector.

Programación

Conocimientos temáticos orientados a la cualificación conceptual y metodológica de los programas de recreación, abordando áreas relacionadas con las ciencias sociales, la investigación, la profundización en el conocimiento de los ciclos evolutivos, las estrategias de la recreación.

Operación de programas

Busca el desarrollo de conocimientos y habilidades en el diseño operativo de programas  de tal manera que se cuente con la capacidad para operacionalizar y describir todas las aciones que requieren los programas con base en el segmentos y características de la población.

Aspectos legales y legislativos

Conocimiento y comprensión del marco jurídico institucional de la recreación, como una fuente de análisis crítico de la misma y la capacidad para articularlo al quehacer diario.

 

De esta manera se priorizaron las áreas o campos de  formación que debían orientar el programa y se establecieron las competencias particulares  en cada uno de ellos,  de tal manera que la estructuración  del plan de estudios, respondiera de manera puntual a lo que en su ejercicio diario el grupo de madres requería.

 

Para este programa, era importante atender a la heterogenidad que el grupo en su conjunto presentaba, en términos de los niveles  de formación y la diversidad de procedencias y experiencias de vida, que conjugadas con la situación social, económica y política en la que se encuentra el Putumayo, exigía que el programa desarrollara unas competencias particulares, que fueran mucho más allá de la simple presentación de  conceptos, técnicas o metodologías puntuales para su trabajo.

 

Aunque podríamos mencionar muchos otros aspectos que aparecieron en el proceso, simplemente queremos mostrar cómo esos postulados de la reflexión en torno a lo pedagógico,  se revierten sobre las condiciones de realidad de los beneficiarios de nuestros programas.

 

Preguntas tales como: ¿cómo podemos lograr que las madres comunitarias,  más allá del desarrollo de habilidades para el manejo de las técnicas de recreación y de las dinámicas de grupo, potencien las posibilidades del juego y la lúdica como  mediadores del desarrollo integral  de los niños? ¿cómo aprovechar los saberes que habitan desde la diversidad cultural de sus  diversas procedencias,  en la generación de espacios pedagógicos para la consolidación de identidad nacional en el trabajo con los niños? ¿cómo potenciar la capacidad de trabajo en equipo para fortalecer la gestión que,  como grupo las han caracterizado?, y así muchas otras que nos iban dando las pistas para la definición de las competencias en cada campo de formación y por lo tanto en la orientación metodológica y de contendidos a abordar en el programa.

 

De esta manera, la estructura curricular del programa quedó diseñada de la siguiente manera

 


Cuadro de texto: CAMPOS DE FORMACIÓN

 

 


Y a su vez las competencias definidas en los campos de  formación en su conjunto así:

 

SABER

 

·         Comprender los fundamentos conceptuales del juego, la lúdica y la recreación como estrategias para el fomento del desarrollo integral de los niños.  

·         Identificar el impacto social de la formación para el adecuado uso del tiempo libre (disminución del consumo de drogas, el pandillismo, trabajo infantil, accidentes.

·         Conocer y comprender los conceptos, métodos y formas de modelos  pedagógicos innovadores.

·         Comprender la estructura básica en la planeación de actividades lúdico recreativos con los niños y sus familias

·          Comprender el papel de las expresiones artísticas como medios de trabajo en la sensibilidad y valoración de la cultura

SABER HACER

·         Habilidad para el diseño y puesta en marcha de actividades lúdicas que permitan la cualificación de las prácticas pedagógicas al interior de los hogares comunitarios .

·         Habilidad instrumental  y cognitiva para articular propuestas de actividades al interior hogar comunitario, desde una perspectiva interdisciplinaria.

·         Habilidad para integrar en la planeación de las actividades al interior del hogar  los aportes de las ciencias sociales, en la adaptación de metodologías con base en las características de la población infantil.

·         Habilidad para el diseño de actividades que despierten la sensibilidad afectiva desde las manifestaciones artísticas y culturales.

·         Habilidad para manejar en las interacciones, el respeto y la valoración de los aportes de los otros.

·         Habilidad para manejar el conflicto como un espacio pedagógico para el fortalecimiento de valores tales como el respeto en la dierencia, la solidaridad, el poder de  la argumentación

·         Habilidad para el manejo de grupos con el concurso de estrategias lúdicas recreativas.

·         Habilidad para expresar sentimientos.

·         Habilidad para expresarse verbalmente.

Habilidad oral y escrita para la socialización de las experiencias lúdicas implementadas

SER

·         Demostrar compromiso con su rol como orientadora de procesos de desarrollo infantil

·         Compromiso ético frente al ejercicio de sus funciones

·         Valorar las diferencias y aprovecharlas como elementos de formación

·         Solidaria con su grupo de pares, los niños, las familias y la comunidad en general

Creativa  y propositiva en sus acciones

 

¿Qué hace que el énfasis en la formación de un  diplomado como este  estuviera orientado por los campos de formación en fundamentos, planeación y operación de programas?. Por un lado, parte de la respuesta está dada en la descripción del proceso que hemos mencionado, y por otro el pensar que como programa de educación no formal pretende profundizar en un campo de conocimiento específico.

 

Tal vez si este programa tuviera que pensarse en la línea de una especialización, muy seguramente las líneas de énfasis para la estructuración del programa tendrían que  incluir otros campos de formación como por ejemplo el marco legal y jurídico, la evaluación  de programas  con una mayor intensidad y profundidad, una perspectiva más amplia de la planeación, ya no en términos de actividades sino de formulación de planes y programas, una metodología y unas intencionalidad diferente,  pero convergente en el papel social que se encuentra implicado en ella.

 

Lo que es más importante quizá, es que no perdamos  el horizonte de sentido que buscamos a través de los programas de formación en recreación, porque no importa si se trata de un curso corto en términos de días, de un proceso más largo en el tiempo como en el caso de los diplomados, las especializaciones y en general  en la educación formal, cualquiera de ellos va a tener un impacto sobre las personas, las dinámicas culturales o institucionales, y es ahí donde justamente tenemos un compromiso ético y social.

 

CONCLUSIONES

 

El  diseño de planes de formación en recreación es un ejercicio que nos compromete profesional y socialmente. Romper con las estructuras tradicionales en las que nos hemos formado desde  muy temprano en la vida nos obliga a cambiar, y toda propuesta de cambio genera en primera instancia resistencias.

 

Y para poder cambiar necesitamos nuevos marcos de referencia conceptuales y metodológicos,  lo que se revierte en ejercicios disciplinados a los que en algunos casos no estamos acostumbrados. Sin embargo, si nuestra opción es seguir apostando al posicionamiento de la  recreación como política pública social, tenemos el imperativo de establecer marcos comunes de  referencia para poder garantizar la calidad de la vivencia recreativa; debemos establecer códigos, un lenguaje  común  que nos permita una mayor comprensión de los procesos pedagógicos que están inmersos en nuestras prácticas educativas, para desde allí poder establecer los indicadores de logro y de calidad que nos permitan mostrar  el aporte de la recreación a los procesos de desarrollo humano y social.  

 

 

Uso apropiado de los documentos:

FUNLIBRE

ü        Los documentos pueden ser bajados o impresos (una sola copia) para uso personal.

ü        Usted esta en libertad de editarlos y usarlos en sus proyectos, dando el crédito al autor del documento.

ü        Está prohibido, moral y legalmente, vender el documento o hacer una reproducción del mismo con ánimo de lucro.

ü        No esta autorizado copiar, extraer, resumir o distribuir el documento fuera de su propia organización y/o de manera que compita o substituya la base de documentos de FUNLIBRE o de las Redes de las que la Fundación es el Nodo Central.

 

FUNLIBRE es una ONG sin ánimo de lucro que desde el año 1988 ha venido impulsando con vocación latinoamericanista el fortalecimiento y desarrollo del sector de la recreación y el tiempo libre en Colombia y la Región mediante la Investigación, la Formación, las Vivencias y la Gestión en Recreación.

 

Nos interesa conocer sus comentarios sobre los documentos

Envíenos un mensaje

 

Repórtenos el uso del Documento

VOLVER A LA RELACION DE PONENCIAS DEL II SIMPOSIO

   Fundación Colombiana de Tiempo Libre y Recreación - FUNLIBRE © 1988 - 2006

Fundación Latinoamericana de Tiempo Libre y Recreación - FUNLIBRE Costa Rica



[1] Presidencia de la República. Plan Nacional de Recreación 1999-2002. Recreacción: recreación con un propósito.

[2] Roldan, O. 1999. Módulo: El Currrículo. Maestría en Desarrollo Educativo y Social. Cinde- Bogotá.

[3] Ramírez, J.  1999. La educación en los contextos educativos contemporáneos.  Bogotá - Cinde

[4] Schoonover, 1998.

[5] Osorio, E. 1999. Construcción de un modelo de competencias para el talento humano del sector de la recreación. Ceinve- Funlibre.